Mirna Gutierrez esperaba afuera de la prisión del Condado de Rockingham durante una tarde de septiembre. Soplaba un ligero viento y llevaba una chaqueta negra con la imagen de la Virgen de Guadalupe en la espalda. Era de su esposo, Oscar Gutierrez. Dijo que aún huele a él.
Mirna y otros amigos fueron a la cárcel a sacar a Oscar después de …